Día Mundial contra la Hepatitis


La hepatitis viral es una de las enfermedades infecciosas más extendidas y graves del mundo. Merece mucha más atención, comprensión y acción. Por ello, el 28 de julio de cada año se celebra el Día Mundial contra la Hepatitis como una oportunidad para intensificar la lucha internacional contra la hepatitis, alentar la actuación y la participación de personas, asociados y público, y hacer hincapié en la necesidad de una mayor respuesta mundial1.

La hepatitis es una inflamación del hígado y la infección por los virus de la hepatitis son la causa más frecuente. Las hepatitis A y E son causadas usualmente por la ingestión de agua o alimentos contaminados. Las hepatitis B, C y D se originan por el contacto con fluidos corporales infectados como transfusiones sanguíneas o de productos sanguíneos contaminados, los procedimientos médicos invasores en que se usa equipo contaminado y, en el caso de la hepatitis B, la transmisión de la madre al hijo durante el parto o de un miembro de la familia al niño, además del contacto sexual2.

Esta enfermedad representa una elevada carga de enfermedad y mortalidad a nivel mundial. Se estima que el 57% de los casos de cirrosis hepática y el 78% de los casos de cáncer primario de hígado son debidos a infecciones por los virus de la hepatitis B o C. En 2019 se notificó que 3.9 millones de personas en las Américas vivían con hepatitis B, 7.2 millones con hepatitis C y alrededor de 125 mil personas murieron a causa de cáncer hepático y cirrosis secundaria a la hepatitis viral3.

El incremento de la mortalidad por esta patología en los últimos años es debido a la cronicidad de la enfermedad que deriva en casos de cáncer y cirrosis, y a la falta de pruebas diagnósticas y tratamiento oportunos.

En México, durante el 2020 se registraron 3 mil 978 casos de hepatitis A, con una tasa de incidencia nacional de 3.11 casos por cada 100 mil habitantes, con un leve predominio del sexo masculino (56.28%) y mayor incidencia en el grupo de 5-9 años (10.06). Los estados que presentaron las tasas de incidencia más altas fueron Zacatecas (10.98), Baja California Sur (9.94) y Oaxaca (8.06)4.

Durante 2020 se registraron 369 casos de hepatitis B, con una tasa de incidencia nacional de 0.28 casos por cada 100,000 habitantes. Dentro de los estados que reportaron las tasas de incidencia más altas en 2020, fueron Quintana Roo (0.81) Chihuahua (0.66) y Tamaulipas (0.60). Se observó un predominio del sexo masculino (75.3%) y en dos grupos de edad, 25-44 años y 50-59 años4.

Respecto a la hepatitis C, en 2020 se registraron 1,366 casos de Hepatitis C, con una tasa de incidencia nacional de 1.06 casos por cada 100,000 habitantes. Dentro de los estados que presentaron las tasas de incidencia más altas, se encontraron Baja California (5.31), Chihuahua (2.37) y Colima (2.29). Fue más frecuente entre los hombres (71.74%) y el mayor número de casos se reportó en el grupo de edad de 25 a 44 años; mientras que la tasa de incidencia más alta se reportó en el grupo de 45 a 49 años con 2.29 casos por cada 100,000 habitantes4.

Las acciones preventivas son elementales para el control de este problema de salud pública, tanto las medidas higiénico-dietéticas para la prevención de hepatitis A, como la vacunación para hepatitis B. Por esto es esencial continuar con su reforzamiento y promoción. A la vez, es indispensable detectar los casos, para que reciban un tratamiento oportuno y disminuir el riesgo de complicaciones y muerte.




Fuentes

Última actualización:
viernes 23 julio 2021 10:35:46 por Webmaster INSP