Se impulsa la protección a la población por exposición a plomo y mercurio


El pasado 11 de diciembre se publicó en el Diario Oficial de la Federación el Acuerdo por el cual el Consejo de Salubridad General (CSG) instruye a las instituciones de seguridad social y de salud de la Administración Pública Federal y exhorta a las instituciones públicas de las entidades federativas y a aquellas del sector privado para que utilicen el Protocolo para el manejo clínico de la intoxicación por plomo en población de menores de 15 años, mujeres embarazadas y en período de lactancia y, por otro lado, brinden atención a la salud con insumos libres de mercurio a más tardar hasta el 31 de diciembre de 2021.1

La prevalencia de intoxicación por plomo por arriba de 5 microgramos por decilitro de sangre (5 µg/dL) se estima en 1.4 millones de menores de 5 años en México, de acuerdo a un estudio con base en datos de las ENSANUT 2018-19 liderado por la Dra. Martha María Téllez-Rojo del Centro de Investigación en Nutrición y Salud Instituto Nacional de Salud Pública (INSP). Fuentes importantes de exposición en México lo constituyen el uso de la loza de barro vidriado con plomo horneado a baja temperatura, así como emisiones mineras, industriales y talleres de reciclado de metales.2

La Organización Mundial de la Salud (OMS) establece que no existe una concentración de plomo en sangre que se considere segura, sus efectos son irreversibles y afectan etapas posteriores de la vida en el caso de los menores expuestos.3 El Protocolo permite diagnosticar y tratar la intoxicación por plomo de la población sensible desde 1 microgramo por decilitro de sangre (1 µg/dL), nivel a partir del cual tienen que ser atendidos y alejados de las fuentes de exposición.1 En su desarrollo participó la Dra. Paulina Farías, investigadora de la Dirección de Salud Ambiental del INSP.

En el caso del mercurio, empleado en múltiples instrumentos e insumos médicos, el cambio será paulatino y evitará que los profesionales de la salud, trabajadores y pacientes de hospitales, clínicas y laboratorios, se expongan a este metal que produce severos efectos en la salud. Con ello, la autoridad de salud inicia por casa en impulsar este compromiso global y con la población, además de cumplir con algunas de las disposiciones del Convenio de Minamata, del cual México es signatario.4

Desde hace décadas, el INSP ha buscado impulsar políticas para controlar y regular la presencia de plomo en las gasolinas y la loza de barro vidriado. La publicación del protocolo constituye un producto concreto hacia la prevención y manejo de los efectos dañinos del plomo en la salud.

Ambos acuerdos entraron en vigor el 12 de diciembre de 2020 e implementan acciones de atención al rezago que plantea la Política Nacional Integral para la Gestión de Sustancias Químicas en México (CSG, 2019), coordinada por el grupo llamado Mundo Químico, del cual son integrantes la Dra. Paulina Farías y el Dr. Horacio Riojas, director de Salud Ambiental del INSP.



Fuentes




Última actualización:
martes 22 diciembre 2020 17:43:33 por Webmaster INSP