La Comisión Lancet sobre Contaminación y Salud emite reporte mundial


Cada año 9 millones de personas mueren prematuramente por la contaminación. No es una cifra menor: equivale al triple de los habitantes de Jamaica, dos veces la población de Panamá o casi el número de habitantes de la Ciudad de México en 2020. Dicha cantidad de fallecimientos se ha mantenido sin cambios desde 2015. Su impacto en salud sigue siendo mucho más grande que el causado por las guerras, el terrorismo, malaria, VIH, tuberculosis, drogas y alcohol; el número de muertes causadas por la contaminación son comparables con aquéllas causadas por el tabaco.

Mientras las defunciones por polución del aire y del agua dentro de los hogares han disminuido, han aumentado en un 66 %, las causadas por formas modernas de contaminación, impulsadas por la industrialización, la urbanización descontrolada, el crecimiento de la población, la quema de combustibles fósiles y la ausencia de una adecuada política química nacional o internacional. Tan solo el aire contaminado es responsable de más de 6.5 millones de muertes y 1.8 millones más son causadas por el plomo y otras sustancias químicas.

Lo anterior constituyen algunos de los resultados del artículo de la Comisión Lancet sobre Contaminación y Salud (Pollution and health: a progress update) publicado en línea el 17 de mayo de este año y en el que participa como coautora la doctora Mara Téllez Rojo, adscrita al Centro de Investigación en Nutrición y Salud (CINyS) del INSP.

Las y los autores del artículo resaltan la necesidad de centrar acciones en áreas clave como la contaminación del aire, intoxicación por plomo y la contaminación química. México, se explica en el (material suplementario del artículo), continúa fortaleciendo el monitoreo y estandarización de la calidad del aire y, recientemente, estableció regulaciones para ayudar a abordar los impactos en la salud de la polución atmosférica.

En relación con la contaminación por plomo, México destaca por haber incorporado mediciones para este metal en la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ENSANUT), lo que ha (permitido documentar que 17% de la población de 1 a 4 años de edad tiene niveles de intoxicación), con importantes variaciones entre los estados del país con mayor uso de cerámica vidriada con plomo. En 2019 fue aprobado el Programa de acción de aplicación inmediata para el control de la exposición a plomo en México que está actualmente en proceso de implementación y en donde participan diversos investigadores del INSP.

La contaminación, cambio climático y pérdida de biodiversidad, explican los especialistas, son los desafíos ambientales globales clave de nuestro tiempo; al estar íntimamente relacionados, las soluciones a cada uno de estos problemas beneficiarán a los otros.

Como apuntan los autores del estudio: “No podemos seguir ignorando la contaminación. Estamos retrocediendo”.

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Última actualización:
viernes 20 mayo 2022 13:05:30 por Webmaster INSP