Comprometerse a dejar el tabaco


El consumo de tabaco es uno de los principales factores de riesgo para desarrollar varias enfermedades crónicas, como cáncer, enfermedades pulmonares y cardiovasculares. A pesar de ello, su consumo está muy extendido en todo el mundo.1

Actualmente, cerca de 15 millones de mexicanos fuman. De acuerdo con la ENSANUT 2018, la epidemia de tabaquismo se focaliza en los estados del norte, centro y occidente de México; sin embargo, aunque la prevalencia en el sur es más baja, enfrentan los mayores retos en términos de la carga de enfermedad y costos de atención médica.2

En México, el camino para lograr disminuir el consumo de tabaco ha sido largo y sinuoso debido a los intentos de la industria por frenar las políticas antitabaco que buscan el bienestar de la población. Alrededor de 1 millón de adultos consume cigarros electrónicos, a pesar de que su venta está prohibida en nuestro país. Lo más preocupante es la alta incidencia de consumo en adolescentes, pues en el país se tienen registrados más de 78 mil consumidores en este grupo poblacional.3

Es un hecho, el tabaco mata hasta la mitad de las personas que lo consumen; y, además de ser una de las principales causas de muerte y enfermedades, es también una de las principales causas de empobrecimiento. El consumo de tabaco tiene un costo económico enorme en el que se incluyen los elevados costos sanitarios de tratar las enfermedades que causa y la pérdida de capital humano debida a su morbimortalidad.4

Es por esto que el 31 de mayo de cada año, la Organización Mundial de la Salud (OMS) y sus asociados mundiales celebran el Día Mundial Sin Tabaco. La campaña anual es una oportunidad para concienciar sobre los efectos nocivos y letales del consumo de tabaco y la exposición al humo de tabaco ajeno, y para disuadir del consumo de tabaco en cualquiera de sus formas.5 Este año, con el lema “Comprometerse a dejar el tabaco”, se busca resaltar la importancia de crear entornos propicios para incentivar a las personas a abandonar el tabaco, promoviendo políticas publicas que estimulen la cesación.6

Dejar de fumar tiene grandes beneficios: a los 20 minutos de dejar de fumar se reducen la tensión arterial y la frecuencia cardíaca elevadas; a las 12 horas, el nivel de monóxido de carbono en el torrente sanguíneo vuelve a la normalidad; a las 2-12 semanas, mejoran la circulación y la función pulmonar; y a los 1-9 meses se reducen la tos y la disnea.7

En seguimiento a la campaña, la Organización Panamericana de la Salud lanzó la versión en español de una herramienta de asistencia virtual para ayudar a dejar de fumar: “Florencia”, una trabajadora de salud virtual que, mediante inteligencia artificial, guia a las personas en su viaje hacia una vida sin tabaco.7 Esta herramienta orienta a los usuarios mediante conversaciones por video o mensaje de texto acerca de las técnicas y herramientas más eficaces para cesar el hábito tabáquico, otorgándoles información para elaborar un plan adaptado a sus necesidades.

¡Decídete ya! Dejar de fumar es la mejor forma de cuidar de tu salud.




Fuentes

Última actualización:
viernes 28 mayo 2021 17:12:36 por Webmaster INSP