25 de Noviembre


La violencia contra la mujer, particularmente la ejercida por su pareja y la violencia sexual, constituye un grave problema de salud pública y una violación de los derechos humanos de las mujeres. Aproximadamente, una de cada tres mujeres en el mundo han sufrido violencia física y/o sexual de pareja o violencia sexual por terceros en algún momento de su vida.1

El Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer fue establecido con el propósito de incitar a gobiernos, organizaciones internacionales y a ONG a tomar cartas en el asunto y coordinar actividades todos los años sobre esta fecha para elevar la conciencia pública en cuanto a este tema y poner fin a la violencia contra la mujer.2

Desde que se desató el brote de COVID-19, los nuevos datos e informes presentados revelan que se ha intensificado todo tipo de violencia contra las mujeres y las niñas, sobre todo, la violencia en el hogar.3

En el primer periodo del confinamiento en México (23 de marzo - 1 de junio 2020), 5.8% de las mujeres adultas reportó algún tipo de violencia doméstica; siendo más frecuentes los gritos, insultos o amenazas (4.3%), agresión económica (2.1%) y empujones jalones o golpes (1.9%). Lamentablemente, en 21.8% de las mujeres que experimentaron gritos, insultos o amenazas, y en 35.3% que sufrieron agresión económica, estos eventos se presentaron por primera vez durante el confinamiento.4

Desde el 1° de enero hasta el 31 de agosto de este año, la Secretaría Ejecutiva del Sistema Nacional de la Seguridad Pública registró 72,135 casos de mujeres víctimas de violencia; de éstas, 42,104 fueron lesiones dolosas y 2,561 homicidios.5

La violencia contra las mujeres es un obstáculo para construir sociedades inclusivas y sostenibles. Es imposible que una sociedad florezca si la mitad de la población vive con miedo de ser agredida.

Ante la pandemia, es crucial no desatender este problema de salud pública. El sistema de salud puede desempeñar un papel vital en responder y prevenir la violencia contra las mujeres; incluyendo identificar el abuso temprano, proporcionar tratamiento, y encaminar las mujeres para que reciban atención adecuada. Además, debe trabajar para prevenir la violencia. El primer paso en la prevención de la violencia es entenderla, y el sector salud tiene un papel clave en la medición y comprensión de la violencia contra la mujer.6




Fuentes

Última actualización:
viernes 26 noviembre 2021 09:20:08 por Webmaster INSP