Investigación

Acceso y Uso de Medicamentos

Los medicamentos son fundamentales para la atención de la salud, para la operación de los sistemas de salud, y para  garantizarlos derechos humanos relacionados con la salud. Sin embargo, esto sólo es posible si los medicamentos son de buena calidad, están accesibles para la población, y se usan de forma adecuada.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha estimado que un tercio de la población mundial no tiene acceso a los medicamentos más necesarios. Además, considera que globalmente 50% de los medicamentos se prescriben, dispensan o venden de manera inadecuada. El uso inapropiado de medicamentos representa  un gasto innecesario para las familias y los sistemas de salud, pero sobre todo constituye un grave riesgo para salud de la población, al ocasionar fallas terapéuticas, reacciones adversas, y desarrollo de resistencia antimicrobiana.

Lograr el adecuado acceso y uso de medicamentos son temas prioritarios para mejorar la calidad de la atención y la salud de la población en México y el resto de Latinoamérica.
La investigación realizada por nuestro grupo de trabajo tiene como objetivo informar el  desarrollo de programas y políticas dirigidos a promover el acceso equitativo y el uso apropiado de medicamentos.

 


Resistencia antimicrobiana

Imagen de muestras antimicrobianas

Los antimicrobianos (y particularmente los antibióticos) son un caso particular de los medicamentos, pues no sólo tienen un efecto terapéutico en el paciente, sino que también modifican la ecología de la flora bacteriana del cuerpo y del ambiente que rodea al individuo.

La selección de bacterias resistentes a los antibióticos es exitosa debido a las altas tasas de crecimiento, capacidad de generar mutaciones genéticas e intercambiar material genético (como fragmentos del cromosoma, plásmidos, transposones e integrones) entre diferentes especies bacterianas. Esto permite una diseminación favorable de la resistencia a antibióticos. La resistencia ocasiona que estos medicamentos pierdan su efectividad, dando como resultado enfermedades más prolongadas, elevados índices de mortalidad y mayores costos en el cuidado de la salud.

Por estos motivos, la Organización Mundial de la Salud considera a la resistencia antimicrobiana como un grave problema de salud pública global.

La resistencia antimicrobiana en países como México, resulta tan apremiante como otras enfermedades prioritarias tales como la malaria, la tuberculosis, el cáncer o el SIDA. Algunos factores que deben tenerse en cuenta para abordar el grave problema de salud pública que representa la resistencia antimicrobiana en México son: la ausencia de un cuerpo regulatorio que controle eficazmente el uso y la venta de antimicrobianos; la prescripción inadecuada y la automedicación con estos medicamentos; y la escasa información disponible sobre resistencia antimicrobiana (incluyendo los reportes errados o poco confiables de identificación y susceptibilidad bacteriana).

La investigación realizada por nuestro grupo de trabajo tiene como objetivo principal contribuir a la vigilancia epidemiológica y molecular de la resistencia bacteriana en México, con el fin de apoyar la prescripción y las políticas sobre antibióticos. Trabajamos en más de 20 de hospitales en la República y alrededor de 8 laboratorios extranjeros, y colaboramos con diversas redes internacionales de vigilancia, tales como SIREVA y SENTRY.

 


Evaluación de Vacunas

Imagen de geringa y vacunaGracias a las vacunas se ha podido erradicar definitivamente la viruela y casi la poliomielitis, y se han salvado a millones de personas del sarampión, la difteria, el tétanos y otras enfermedades infecciosas. Sin embargo, aún faltan buenas vacunas contra patologías tan importantes como la tuberculosis, la malaria y el SIDA. La ecuación costo-beneficio en la mayoría de los casos se inclina hacia el lado de las vacunas, que evitan el deterioro de la calidad de vida que implica toda enfermedad infecciosa y reducen notablemente el costo sanitario.

Además de las vacunas incluidas en el Programa Vacunación Universal (PVU), las cuales comienzan temprano en la vida de una persona, existen otras vacunas registradas que representan grandes beneficios para la población en todas las edades. Ejemplos de ellas son en la etapa infantil, las vacunas del rotavirus, hepatitis A y la vacuna conjugada contra el neumococo; en la adolescencia, la vacuna contra tipos carcinogénicos del virus del papiloma humano (VPH) que potencialmente puede evitar un número muy importante de cáncer cervicouterino; y la vacuna contra el herpes zoster en la población adulta.

En el futuro inmediato, la genómica proporcionará blancos para nuevas vacunas. Con la vista puesta en ese futuro, se perciben tres áreas muy prometedoras:

  • la administración de vacunas a través de las mucosas,
  • las vacunas de ADN, y
  • las vacunas terapéuticas

La introducción de éstas y otras nuevas vacunas, así como los avances tecnológicos para su óptima utilización, representan retos que deberán enfrentarse con voluntad política, con alianzas estratégicas e intercambio de ideas entre la industria fabricante de vacunas y las instituciones académicas. Asimismo, será necesaria una respuesta organizada de todas las instituciones del sector salud para garantizar la sustentabilidad de estos productos, que se encuentran entre las prioridades más altas en las intervenciones en salud pública.

La investigación realizada por nuestro grupo de trabajo tiene como objetivo informar el desarrollo de programas y políticas de vacunación, dirigidos a promover el acceso equitativo y el uso adecuado de vacunas prioritarias para la salud de la población en México y Latinoamérica.