Tenemos #UnaSolaTierra; cuidémosla


Nuestro planeta Tierra se enfrenta a una triple emergencia planetaria: el clima se calienta a un ritmo demasiado rápido para que las personas y la naturaleza se adapten; la pérdida de hábitat y otras presiones sobre la naturaleza han conllevado a que aproximadamente 1 millón de especies estén en peligro de extinción; y la contaminación continúa envenenando nuestro aire, tierra y agua.

Para mantener el calentamiento global por debajo de 1.5 °C, es importante reducir a la mitad las emisiones anuales de gases de efecto invernadero para 2030. Si no actuamos ya, la exposición a aire contaminado aumentará en un 50% en esta década; además, los desechos plásticos que fluyen hacia los ecosistemas acuáticos podrían triplicarse para 2040.

Aunque es incuestionable que el cambio climático afecta a la salud humana, sigue siendo difícil estimar con precisión la magnitud y el impacto de muchos riesgos para la salud por las condiciones climáticas. Sin embargo, se ha reportado un aumento de muertes y enfermedades por fenómenos meteorológicos extremos cada vez más frecuentes, como olas de calor, tormentas e inundaciones, la alteración de los sistemas alimentarios, el aumento de las zoonosis y las enfermedades transmitidas por los alimentos, el agua y los vectores, y los problemas de salud mental.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS) entre 2030 y 2050 se estima que el cambio climático causará 250,000 muertes adicionales cada año debido a la malnutrición, el paludismo, la diarrea y el estrés calórico.

En México, durante el período 2002-2010, 393 personas perdieron la vida por calor natural excesivo, la mayor parte en el noreste del país, la mayoría de las personas fallecidas eran hombres y tenían un bajo nivel socioeconómico. La principal ocupación de quienes murieron era la de trabajadores en actividades agrícolas, ganaderas, caza y pesca.

Asimismo, se ha reportado que el cambio climático reduce la producción de cereales de entre un 2% y 3%, aumentando el riesgo de hambruna para 10 millones de personas. En México existen 28 millones de personas sin acceso a la alimentación, 27.6% de ellas son niños.

Debemos reconocer que nuestros estilos de vida tienen un efecto en el aumento de las emisiones de gases de efecto invernadero. Algunos estudios muestran que el cambio hacia la práctica de comportamientos sostenibles puede reducir emisiones entre un 40 y un 70 % para 2050. El consumo y la producción sostenibles traerían consigo mejoras económicas y medioambientales, además de tener un impacto positivo en la salud y el alivio de la pobreza.

Si queremos revertir la crisis climática y la transgresión a nuestro planeta Tierra, debemos elegir el camino de la sostenibilidad en todos los aspectos de la vida. Somos parte de la generación que puede hacer las paces con la naturaleza.

Celebremos el Día Mundial del Medio Ambiente con la consigna “Una sola Tierra” actuando y reconociendo que es urgente vivir de forma sostenible, en armonía con la naturaleza, a través de cambios sustanciales impulsados por políticas y elecciones cotidianas que nos guíen hacia estilos de vida más limpios y ecológicos.




Fuentes

Última actualización:
viernes 3 junio 2022 12:51:32 por Webmaster INSP