¡Ponle el hombro a la vacuna!


La neumonía es la principal causa individual de mortalidad infantil en todo el mundo, provocando la muerte de casi un millón de niñas y niños menores de 5 años cada año. Esta cifra es mayor que el número de muertes que causa cualquier otra enfermedad infecciosa, como la infección por el VIH, el paludismo (o malaria) o la tuberculosis.1

La neumonía es un tipo de infección respiratoria aguda que afecta a los pulmones, en la que se inflaman los sacos aéreos de uno o ambos pulmones. Los sacos aéreos se pueden llenar de líquido o pus (material purulento), lo que provoca los síntomas más comunes: tos con flema o pus, fiebre, escalofríos y dificultad para respirar.2

La neumonía puede ser causada por virus, bacterias y hongos, y puede propagarse por diversas vías. Los virus y bacterias presentes comúnmente en la nariz o garganta de los niños, pueden infectar los pulmones al inhalarse. También pueden propagarse por vía aérea, en gotículas producidas al toser o estornudar. Además, la infección puede propagarse por medio de la sangre, sobre todo en el parto y en el período inmediatamente posterior.3

La neumonía puede variar en gravedad, desde un cuadro leve hasta ser potencialmente mortal, dependiendo de varios factores: el agente que la provoca, la edad y el estado de salud general de quien la padece. Puede ser más grave en bebés y niños pequeños, personas mayores de 65 años, y personas con problemas de salud o sistema inmunológico debilitado.2

En México, se diagnosticaron más de 136 mil casos nuevos de neumonía y bronconeumonía en 2019.4 En 2018, poco más de 28 mil personas fallecieron por neumonía e influenza, de las cuales el 66.5% eran adultos mayores de 65 años.5

La lucha contra la neumonía se centra en la prevención, la protección y el tratamiento adecuado, una vez que se produce la infección:6

  • Prevención. Las vacunas pueden evitar las muertes por neumonía; la inmunización contra Haemophilus influenzae tipo b (Hib), neumococos, influenza, sarampión y tos ferina es la forma más eficaz de prevenir esta enfermedad.3
  • Protección. La lactancia materna exclusiva en los 6 primeros meses de vida es una forma muy efectiva para proteger a los niños de neumonía y otras enfermedades infecciosas. Además de una buena nutrición, el lavado de manos, el acceso a agua potable y la descontaminación del aire de humos, también puede proteger a los niños de la neumonía.
  • Tratamiento. Para prevenir las complicaciones de la infección de vías respiratorias, se necesita actuar rápidamente ante cualquier posible síntoma, incluyendo la dificultad para respirar y la tos. Es indispensable identificar el agente que ocasiona la enfermedad, pues de ello depende el tratamiento que se requiere. Es importante recordar que no todas las neumonías responden al uso de antibióticos, por lo que es importante tener una valoración médica y evitar automedicarse.

En el marco del Día Mundial contra la Neumonía, celebrado el 12 de noviembre, te invitamos a ponerle el hombro a la vacuna contra la influenza y el neumococo para prevenir esta enfermedad.

Redacción  CENIDSP


Fuentes

Última actualización:
miércoles 11 noviembre 2020 17:40:08 por Webmaster INSP