Generación digital. Nuestra Generación


El hecho de nacer niña o niño determina las oportunidades de una persona para tener acceso a la salud, educación y protección; la mayor parte de las niñas están en desventaja y sufren discriminación de género.

El Día Internacional de la Niña, conmemorado cada 11 de octubre, tiene como objetivo crear conciencia sobre la situación que viven las niñas de todo el mundo, así como reconocer sus derechos y los desafíos únicos a los que se enfrentan; promover su empoderamiento y el cumplimiento de sus derechos humanos.1

Los derechos humanos de niñas, niños y adolescentes mexicanos han sido plasmados en diferentes instrumentos normativos; sin embargo, el ejercicio de estos difiere entre géneros.

Previo a la pandemia, en México, la proporción de niñas que abandonaron la escuela por realizar quehaceres domésticos fue 17% mayor que la de los niños en esta situación. Estas diferencias también se observan en el rubro “por embarazo, matrimonio o unión y motivos familiares”: 3.2% de los hombres de 5 a 14 años y de 15 a 17 años abandonaron la escuela por esta razón, mientras que en el caso de las mujeres los porcentajes respectivos ascienden a 7.7 y 17.5%; es decir, una adolescente de cada 13 de 5 a 14 años y una de cada seis de 15 a 17 años lo hicieron.2

A parte del abandono, las niñas mexicanas son víctimas de violencia dentro de los planteles educativos: tienen mayor propensión a ser víctimas de discriminación, robo sin violencia y tocamientos indeseados por parte de sus compañeros. En 2015, 12.8% de las mujeres de entre 15 y 17 años sufrió alguna forma de violencia sexual en el ámbito. La violencia física con daños y amenazas son más probables para las mujeres de entre los 12 y 14 años.3

Si bien la pandemia ha acelerado las plataformas digitales que facilitan la continuación de las actividades escolares, también ha provocado un retraso educativo para quienes no tienen acceso a las tecnologías. Incluso en este aspecto se observa una brecha de género: las niñas tienen menos probabilidad de usar y poseer dispositivos, y de obtener acceso a habilidades y trabajos relacionados con la tecnología.4

Según los datos recopilados en la Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de Tecnologías de la Información en Hogares (ENDUITH) de 2020, 71.3% de las mujeres y 72.7% de los hombres de 6 años o más eran usuarios de internet;5 en 2016, 51.5% de las mujeres tenían acceso a internet en comparación con el 48.5% de los hombres. En teoría la brecha de género en cada año sería de 1.4 a favor de los hombres en 2020 y 3% para las mujeres.6

Desafortunadamente, en México al medir el acceso a Internet sólo se considera la conexión en el hogar. Sin embargo, existen otros factores que no están tomados en cuenta dentro de las cifras debido a que no son cuantificables tales como las circunstancias en las que viven las mujeres. Estas estadísticas no suelen tener perspectiva de género, por lo que ignoran la realidad que viven las minorías, generalmente las mujeres indígenas o en áreas rurales.6

La brecha digital de género en conectividad, dispositivos y uso, habilidades y trabajos es real. La revolución digital ha de ser por todos, con todos y para todos. Es importante ampliar y reformar los programas de empoderamiento digital con una perspectiva de género, fomentar el acceso y uso de internet como herramienta para el pleno disfrute de los derechos de todas las niñas por igual, para que esta generación de niñas pueda convertirse en una generación de tecnólogas.4




Fuentes

Última actualización:
viernes 8 octubre 2021 16:11:06 por Webmaster INSP