El inicio de la epidemia de sida en México


El Dr. Guillermo Sobrerón fue un hombre de retos. A lo largo de su vida profesional tuvo que enfrentarse a grandes desafíos, sobre todo durante su gestión como secretario de Salubridad y Asistencia. Entre los mayores retos a los que hizo frente se encuentran el terremoto de 1985, la importación de leche en polvo radioactiva, el repunte del paludismo y el inicio de la epidemia del sida en México.

El primer caso de sida en México se registró en 1983, en el Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán. De acuerdo con el propio Guillermo Soberón, en ese momento era poco lo que se sabía de la enfermedad; por ejemplo, aún no se identificaba algún agente causal; y a raíz de varios estudios entre hombres homosexuales y bisexuales, así como en infantes, hemofílicos y receptores de transfusiones sanguíneas, surgieron las hipótesis de transmisión sexual, sanguínea y perinatal del padecimiento, confirmadas poco tiempo después.

La respuesta del entonces secretario Soberón a la incipiente epidemia de sida en México, en colaboración con el Dr. Jaime Sepúlveda Amor (titular de la Dirección General de Epidemiología en esos años), incluyó acciones desde diferentes ámbitos.

Las primeras medidas fueron encaminadas a describir epidemiológicamente el padecimiento, mediante vigilancia, encuestas sero-epidemiológicas y encuestas de comportamiento. Con la información obtenida iniciaron las actividades preventivas, correspondientes a los principales mecanismos de transmisión: las vías sexual y sanguínea.

Para prevenir la transmisión sanguínea, se modificó la Ley General de Salud para prohibir la venta de sangre y sus derivados, y se buscó garantizar la disponibilidad de pruebas de detección y tamizaje para establecer normas de selección de productos sanguíneos.

Respecto a la prevención de la transmisión sexual, se emitieron campañas de comunicación masivas, promoviendo el uso de condón, a pesar de la oposición de medios eclesiásticos y grupos ultraconservadores. Adicionalmente, la necesidad de hacer participar a diversos actores llevó a la creación del CONASlDA en 1986.

Sin duda, la respuesta encabezada por el doctor Guillermo Soberón fue fundamental para reducir la enorme carga que representaba la incipiente epidemia de sida en México.




Fuentes:

Guillermo Soberón, El médico, el rector. FCE, México, 2015.

Guillermo Soberón, “El SlDA a 13 años de su aparición en México”, en Gac Méd Méx Vol. 132 Suplemento No. 1

Samuel Ponce de León R. “Editorial. Una epidemia durante 20 años”, salud pública de méxico / vol.43, no.4, julio-agosto de 2001


Última actualización:
martes 10 noviembre 2020 10:34:12 por Webmaster INSP